Esta es la tecnología que tu negocio necesita para ‘blindar’ las transacciones contra el fraude

Combatir el fraude no únicamente trae beneficios a los clientes, también genera un impacto directo en la reputación de cualquier negocio

El fraude electrónico se disparó, desde el año pasado, debido a la pandemia. En México, de acuerdo con el Portal de Fraudes Financieros de la Condusef, los reportes por fraudes cibernéticos se han incrementado 38% en un periodo de un año.

Dentro de las prácticas fraudulentas más comunes destacan la suplantación de identidad, las estafas en línea y el robo de datos bancarios de los usuarios. Estos no solo representan un riesgo para los clientes, sino para la reputación y las finanzas de los comercios, así como para las entidades financieras.

Si bien terminar con el fraude por completo hasta llevarlo a un nivel ‘cero’ es muy complejo, existe tecnología que se vuelve la solución para reducir en la mayor medida posible el índice de operaciones fraudulentas. Adyen recomienda utilizar las siguientes herramientas tecnológicas para mitigar el fraude, protegiendo las transacciones y ‘blindando’ las operaciones en favor de los clientes y del negocio.

1. Realiza pruebas constantes

Uno de los retos más importantes para los comercios al luchar contra el fraude radica en no afectar al consumidor genuino con sospechas que pueden bloquear su compra. Los comercios, por ello, requieren una estrategia para lograr un equilibrio adecuado entre optimizar continuamente tu protección contra él, sin rechazar pedidos reales.

Adyen recomienda realizar pruebas A/B: un experimento controlado con dos variantes en el que se comparan dos versiones de una sola variable, generalmente probando la respuesta de un sujeto a la variable A contra la B y determinando cuál de las dos es más efectiva.

Este tipo de pruebas permiten a los negocios hacer comparaciones de números brutos, pero también de métricas en tiempo real para profundizar en los detalles sobre, por ejemplo, las razones exactas de rechazo de los bancos emisores, patrones de comportamiento de los clientes, entre otros aspectos que les permiten diferenciar a los clientes auténticos de los fraudulentos.

Estrategias como esta son relevantes si consideramos que las empresas, en promedio, detienen el 2.5% de sus intentos de pago por sospecha de fraude, de acuerdo con un informe de 2019 del Merchant Risk Council. Este número podría equivaler a millones en ingresos perdidos (si el pago rechazado no fuera fraudulento).

2. Pay By Link

Esta solución, además de ser muy sencilla para los usuarios, consiste en una forma de proteger los datos bancarios de la tarjeta de cualquier posible robo de información. Muchos de los robos de este tipo suceden cuando el cliente escribe los dígitos de su plástico bancario en una plataforma de pagos sin seguridad, cuando los dicta al operador de un call center e incluso en tiendas físicas al momento de pagar.

Pay By Link de Adyen opera de forma sencilla: el operador le indica al cliente el monto a pagar y le envía, desde una aplicación de mensajería instantánea como WhatsApp, un enlace de pago protegido por Adyen en el que el cliente concluye la compra desde su smartphone y sin necesidad de comprometer su información.

Esta solución no solo consiste en una forma segura de pagar, sino que permite al cliente utilizar sus plataformas preferidas para pagar: WhatsApp actualmente es utilizada por el 91% de los mexicanos de acuerdo con la Asociación del Internet MX y el smartphone es el dispositivo que según la Asociación Mexicana de Ventas Online (AMVO) es el más utilizado para comprar en la actualidad.

3. Unifica la estrategia de gestión de riesgo

Es importante contar con una herramienta que detecte, prevenga y responda al fraude desde una óptica unificada de los datos de pago. Adyen ofrece a las empresas RevenueProtect, una solución que combina los datos y los patrones de riesgo con un algoritmo avanzado para personificar la prevención del fraude, generando una mejor identificación del cliente legítimo y, desde luego, sacando a relucir a aquellos entes maliciosos que buscan hacer fraude.

Ese nivel de identificación de anomalías o comportamientos anormales del cliente, permite además optimizar el tráfico de transacciones y elevar la tasa de autorización del negocio de forma notable.

4. Biométricos

Para mejorar la seguridad las empresas pueden echar mano de los datos biométricos de sus compradores, que les ayudarán a ‘blindar’ las transacciones mitigando el riesgo de fraude. Los biométricos son datos que surgen de la medición y cómputo de las características humanas de cada persona. La autenticación por biométricos sustituye a las contraseñas tradicionales. Destacan las huellas dactilares, el iris, reconocimiento facial y los comandos de voz como las más comunes.

Actualmente la biometría se posiciona como uno de los niveles de autenticación más inquebrantables para evitar que el cliente deba memorizar contraseñas o números de PIN que no son del todo seguros. El panorama para su aceptación luce alentador si consideramos que el Informe de Retail de Adyen indica que casi la mitad de los usuarios comprarían más en un comercio con este tipo de medidas de seguridad.

La seguridad en la actualidad es fundamental para cualquier negocio: no solo se trata del dinero del cliente, sino de la preferencia y lealtad de aquellos compradores que, al sentirse en un ambiente seguro para comprar, volverán a hacerlo una, mientras huyen de aquellos comercios que no ofrecen los estándares de protección que se demandan.

Si quieres saber más sobre cómo implementar este tipo de tecnología en favor de tu negocio, contacta a nuestros especialistas.



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